Juicio al “hombre gato”: testigos oyeron gritos y disparos en la casa pero “jamás” lo escucharon maullar

En el juicio que se está llevando a cabo contra el israelí Nicolás Gil Pereg por el hallazgo de los cuerpos sin vida de su madre y su tía, hoy declararon dos testigos que aseguraron haber escuchado gritos y disparos en el predio que la familia habitaba en Mendoza.

En otra jornada del juicio que se le sigue al ciudadano israelí Gilad Pereg por el doble homicidio de su madre y su tía, hoy dos testigos relataron que escucharon gritos de mujer y tres disparos procedentes de la casa ubicada en Roca al 6000 el 12 de enero de 2019. La fecha corresponde a los 14 días previos a que se encontraran los cuerpos de las mujeres asesinadas y enterradas en un sector del predio habitaba el acusado.

Jorge y Oscar Salinas, padre e hijo respectivamente, quienes tienen un taller mecánico que linda con la parte trasera del terreno que pertenece a Pereg. Jorge recordó ante el jurado popular a cargo del debate que ese día su hijo le dijo “Papi, papi, escuchaste a una mujer diciendo ‘no, no’, como defendiéndose'” y que “luego se escuchan tres disparos”. Tras Salinas padre, declaró como testigo su hijo Oscar, quien ratificó haber escuchado los gritos de mujer y los disparos”.

Salinas recordó que ese día su hijo le dijo “Papi, papi, escuchaste a una mujer diciendo ‘no, no’, como defendiéndose'” y que “luego se escuchan tres disparos”.

El testigo recordó  que el acusado, quien desde que fue imputado actúa como si creyera ser un gato, era un hombre “muy bien hablado e inteligente” y que “jamás” lo escucharon maullar. Ayer, en la jornada de inicio del juicio, Pereg fue desalojado de la sala de audiencias por estar maullando como si fuese un gato.

Pereg permanece en la alcaldía del Polo Judicial de Mendoza, siguiendo la audiencia de manera virtual, aunque no se descarta que en algún momento de la jornada la jueza técnica que dirige el debate, Laura Guajardo, lo vuelva a convocar al recinto.

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