Críticas al Plan Previaje: cuando Papá Noel se mezcla con la Biblia y el calefón

Por Manuel Sierra *

El día de Navidad, el ex director del Banco Central del gobierno de Mauricio Macri, Federico Sturzenegger, publicó una columna de opinión en el Diario Perfil criticando duramente al plan PreViaje.

Según el economista, ese dinero es un regalo que el Estado destina a aquellos que tienen mayor poder adquisitivo para vacacionar en nuestro país.

De hecho, Sturzenegger admite ser uno de los 4 millones de argentinos que se han beneficiado con la devolución del 50% del gasto realizado, y en su caso seria algo así, según el mismo nos cuenta, como $200.000 que rápidamente le fueron acreditados en una tarjeta de débito emitida por el Banco Nación.

Su crítica expresa que este beneficio se debería destinar a sectores más vulnerables que no tienen una economía saneada, con lo cual podrían disfrutar con el dinero del Estado de las playas, sierras o lagos argentinos.

Dice el ex funcionario que “trasladado a nuestro ejemplo, sería preguntarse sobre el beneficio social de ahorrarle a la familia Sturzenegger 200 mil pesos de sus vacaciones”.

En realidad, la familia Sturzenegger gastó $400.000 de su peculio -que probablemente no estarían en el circuito financiero- y recibirá $200.000 más como un beneficio por vacacionar en nuestro país.

La familia Sturzenegger gastó $400.000 de su peculio -que probablemente no estarían en el circuito financiero- y recibirá $200.000 más como un beneficio por vacacionar en nuestro país.

Ese monto lo podrá usar para pagar más noches de alojamiento cuando lo desee, o en excursiones, comidas en locales gastronómicos y si quisiera hasta podría adquirir regalos en un puesto de artesanías. No es un ahorro, es un incentivo para viajar por el país. No lo puede descontar, lo debe gastar, o simplemente lo perderá.

Pero si la familia Sturzenegger decidiera gastar su crédito en el viaje programado, habrá derramado 600 mil pesos en la economía formal de la región visitada, provocando que gran parte de ese gasto sea recuperado por el Estado en concepto de impuestos.

Para quien aun no lo sepa, por cada $100 regalados el Estado recupera $83 y eso sin contar con la generación de puestos de trabajo que produce, la recuperación de las economías regionales y, por supuesto, el regreso a la formalidad de muchos servicios turísticos.

Enorme fue la sorpresa al ver concretado el derecho a réplica en el mismo periódico -que no es precisamente oficialista- realizado por el propio ministro de Turismo y Deportes de la Nación, Matías Lammens, y no por un comunicado de prensa.

En la nota le explica al economista lo que significa poner en marcha la actividad turística para el país y su impacto en miles de familias que viven de ella. Una detallada aclaración de los alcances del turismo en Argentina.

La respuesta es un hecho inédito que por primera vez nos hace suponer que la industria turística comienza a tener valor en la economía vernácula.

Quienes desde hace décadas nos dedicamos al periodismo en todas sus especialidades -pero que fundamentalmente incursionamos en el periodismo turístico- sabemos lo que significa la reactivación de la actividad turística en el país, algo que el ex funcionario del gobierno de Mauricio Macri parecería desconocer.

Tal vez el ciudadano común aun no sepa interpretar ese significado, pero un economista de la estirpe de Sturzenegger debería saberlo mas allá de las diferencias políticas e ideológicas. Recordemos que participó de numerosas charlas en instituciones del sector.

No viene a cuento hablar aquí del aporte al PBI, de la cantidad de empleos que genera o cómo derrama sus beneficios en toda la cadena de valor del sector, pero tomaremos de la respuesta del ministro Lammens el dato de que hasta los empresarios del sector que militan del otro lado de la grieta reconozcan como un mérito de su gestión que las operaciones llevadas a cabo con el Plan Previaje no son un gasto, son una inversión en el desarrollo de la actividad turística de nuestro país.

Es cierto que Papá Noel no existe, pero como dice el ministro “la industria del turismo sí”, y era hora de que se diga.

* Conductor de Ciudadanos Viajeros, los sábados de 14 a 16 hs. por Radio Con Vos.

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1 comentario

  1. Quizá Sturzenegger prefiere políticas públicas como las de su gestión, con quita de impuestos al champagne y a los autos de lujo, para que el esfuerzo del pueblo vaya a quienes necesitan esa ayuda, así 3 o 4 personas más se pueden comprar el Audi que antes no podían y brinden con un Don Perignone al que no llegaban.

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