Morla declaró y apuntó contra la familia Maradona: “Llevar a Diego a Tigre fue una locura”

A once meses de la muerte de Diego Armando Maradona, su amigo y último representante, Matías Morla, declaró ante la Justicia en la causa que investiga las condiciones del fallecimiento del ídolo.

El abogado declaró en la Fiscalía de San Isidro ante los fiscales Patricio Ferrari, Cosme Iribarren y Laura Capra, no como imputado, sino en calidad de testigo y por pedido expreso de los abogados de Dalma y Gianinna Maradona, a quienes responsabilizó por haberlo llevado a la casa del barrio privado San Andrés, en Tigre, donde murió el 25 de noviembre pasado.

“La decisión que había tomado la familia de que Diego vaya a una casa en Tigre era una locura teniendo la casa en La Plata”, dijo Morla en su declaración. Además, aseguró que “Diego nunca hubiese vivido en esa casa”, y que en ese lugar “la internación era mala”. Además, se refirió a los días en los que pasó a visitar a Diego en esa casa: “No lo veía bien. Tenía la voz extraña, como robótica”. 

Luque me decía que no le decían que pasaba. Pasa que después es fácil pegarle, pero se habían comprometido a buscar la casa y también a buscar un médico, y no lo hicieron. Nadie se hizo responsable”, dijo Morla.

“Ese día, cuando salí de la casa llamé a todos. Salí aterrado. No recuerdo que me contestó Luque, pero le dije lo de la voz. A todos los que vi se los dije. A todo el mundo. Después de analizar la situación y ver como Diego estaba y lo que paso después, claramente su salud fue subestimada”, continuó el representante de Maradona.

En este sentido, desligó de responsabilidades al médico Leopoldo Luque: “Me enteré que estuvo todo mal hecho. Que Luque no era informado, que las enfermeras no se comunicaban con él por una orden, y que éste no lo podía ver a Diego. Luque me decía: ‘Matías, a mí no me decían que pasaba. Yo se lo dejé claro a la familia’. Pasa que después es fácil pegarle a Luque, pero se habían comprometido a buscar la casa y también a buscar un médico, y no lo hicieron. Nadie se hizo responsable”.

En cuanto al periodo de la internación en la Clínica Olivos, que duró hasta el 11 de noviembre cuando Diego fue llevado a la casa en Tigre, Morla explicó que lo visitó en cuatro oportunidades. Sin embargo, aclaró que no participó de ninguna decisión con respecto al futuro del Diez: “No era función mía. Soy abogado, no médico. Me llamó el director de la clínica, me dijo que había hablado con las hijas y que ellas le dijeron que yo era un problema, que a iba a obstaculizar la decisión del egreso, pero yo le dije que no era el Conde Drácula”.

Te puede interesar: Se subastarán las propiedades y bienes de Diego Armando Maradona

La causa continúa con siete imputados: el neurocirujano Luque, la psiquiatra Agustina Cosachov y el psicólogo Carlos Díaz, los enfermeros Ricardo Almirón y Gisela Madrid, el coordinaron de la empresa que prestaba el servicio de enfermeros Mariano Perroni, y la nexo con la prepaga Nancy Forlini.

Compartir en redes

Comentar