Polémica por la alta precarización en el rubro gastronómico y el rol de los empresarios

Andrés Rolando, dueño de algunos bares como Nicki Harrison, Trade y Uptown, conversó con Reynaldo Sietecase en Radio Con Vos por la situación del sector gastronómico y las condiciones laborales de los trabajadores.

“Nos está costando muchísimo conseguir equipos de trabajo, creo que las causas son múltiples. Con las suspensiones durante la pandemia mucha gente tuvo que buscar otro trabajo. Es algo histórico que los sueldos gastronómicos no son altos. Y hay un problema coyuntural que es que con la pandemia se frenaron mucho los movimientos migratorios”, comenzó Rolando para dar un pantallazo.

Sietecase le consultó sobre los bajos sueldos del sector y el empresario contestó: “Algunos pueden aumentarlos, pero los márgenes de la gastronomía son mínimos. Entonces tampoco hay tanto margen para poder subir sueldos, la gastronomía viene muy golpeada. Todavía estamos pagando deudas”.

En ese sentido, aseguró que los empleados cobran entre 40 mil y 50 mil más la propina, y trabajan entre 6 y 8 horas, 5 o 6 días por semana. Sin embargo, algunos oyentes de La Inmensa Minoría que conocen la actividad, comentaron que las horas se acercan a 9 y los salarios son más bajos.

Es algo histórico que los sueldos gastronómicos no son altos”.

“Hay un montón de gente que es explotadora. Hay un problema muy grande que es que el empresario no puede conseguir y el empleado no está conforme con el sueldo que tiene. En Argentina tomar a alguien es más un riesgo que algo que vos digas ‘lo hago con placer y beneficio’, se debería premiar a quien toma trabajo”, afirmó Rolando.

En ese sentido, agregó: “Está demonizado el rubro gastronómico y pasa en muchos rubros. Obviamente el gastronómico se presta un poco más a la informalidad. Hay algo estructural que hace las condiciones favorezcan a esa situación”.

Para concluir, Rolando concluyó: “Hay una cuestión con las rentabilidades. Los márgenes de ganancia son bajos, salvo que la pegues. Las condiciones de país son muy variables. Se plantea un falso conflicto, como que son todos los empleadores ‘guachos’ y los empleados están esperando para hacer juicio. Ninguna es real”.

Compartir en redes

Comentar