La pregunta que complica a Perú: ¿Qué hacer con el cuerpo de Abimael Guzmán?

Perú debate qué hacer con su muerto más incómodo. Abimael Guzmán falleció este sábado en la Prefectura Naval de Callao, en Lima, un día antes de cumplir 29 años en la prisión de alta seguridad. Según la autopsia, el fundador de la guerrilla Sendero Luminoso murió producto de una neumonía bilateral provocada por un agente patógeno.

El Instituto Nacional Penitenciario de Perú (INPE) informó que Guzmán se negó a recibir alimentos y ser trasladado a un centro médico, pese a que en las últimas semanas ya había tenido problemas de salud.

El problema ahora no es trivial para el gobierno de Pedro Castillo, continuamente asediado por la oposición que lo acusa de estar ligado a la guerrilla que en 1980 desencadenó un conflicto armado con el Estado que dejó 69 mil muertes en ambos bandos ¿Qué hacer con el cuerpo? Es un debate que no ha dejado indiferente a nadie en Perú.

Su viuda, Elena Iparraguirre, solicitó desde la cárcel en la que cumple condena por su pertenencia a Sendero Luminoso que el cadáver de Guzmán le sea entregado.

Pero los tribunales desestimaron hasta ahora su petición, mientras que los policías que lo capturaron piden que sea incinerado y sus restos arrojados al mar para evitar que pueda recibir el homenaje de sus seguidores.

El gobierno dice que el destino final del cadáver lo decidirá la Fiscalía, pero también se han alzado voces que aseguran que el Ejecutivo debe hacerse cargo como una “cuestión de Estado”.

Cuando fue capturado en 1992 el líder de la guerrilla fue exhibido por el régimen de Alberto Fujimori en una jaula con un traje de preso como el que se usa en las películas.

El ministro de Justicia, Aníbal Torres, solicitó el lunes a la Fiscalía que disponga la cremación de los restos de Guzmán. Aunque la Fiscalía había informado en una comunicación previa que, de acuerdo con la Ley General de Salud y el Código Procesal, “los restos deberán ser entregados a los familiares directos debidamente acreditados“.

De momento están en la morgue de El Callao, a donde el lunes acudió una comisión de congresistas para verificar que el cadáver era efectivamente el del líder senderista. Los intentos de su esposa por hacerse con el cuerpo han sido hasta ahora desestimados y desataron un complejo litigio judicial en el que se han involucrado sectores de derechos humanos. 

“No podemos seguir en dimes y diretes, que tenemos ideología senderista. Falso, totalmente falso. Somos hombres de pueblo, campesinos, maestros, y ronderos, y lo diré en cualquier rincón del país”, reiteró el presidente este lunes en un discurso en Tacabamba, según recoge la prensa peruana.

 

 

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